En el lenguaje cotidiano es muy habitual utilizar los términos denuncia y demanda como si significaran lo mismo. Sin embargo, desde el punto de vista jurídico, se trata de procedimientos completamente distintos, con finalidades, trámites y consecuencias diferentes. Elegir mal la vía puede provocar retrasos, archivo del caso o pérdida de derechos.
Desde Gómez & Gómez Abogados y Economistas, despacho en Teruel, explicamos de forma clara qué es una denuncia, qué es una demanda y cuándo corresponde cada una.
La denuncia es el acto por el cual una persona pone en conocimiento de la autoridad la posible comisión de un delito o infracción penal. Su finalidad no es reclamar una cantidad concreta, sino activar la investigación de unos hechos que pueden ser constitutivos de delito.
La denuncia puede presentarse ante la Policía, la Guardia Civil, la Fiscalía o el Juzgado. Puede interponerla cualquier persona, aunque no sea la directamente perjudicada, y no es obligatorio contar con abogado en el momento inicial. A partir de la denuncia, las autoridades investigan lo ocurrido y deciden si existen indicios suficientes para continuar el procedimiento penal.
Son ejemplos habituales de denuncia los casos de robo, estafa, amenazas, agresiones, daños intencionados o suplantación de identidad.
La demanda es el escrito mediante el cual una persona reclama formalmente ante un juez el reconocimiento o cumplimiento de un derecho. Se utiliza en el ámbito civil, laboral, mercantil o contencioso administrativo y busca una resolución judicial concreta, como el pago de una deuda, la nulidad de un contrato o la readmisión en un puesto de trabajo.
La demanda se dirige contra una persona física o jurídica determinada y, salvo excepciones muy concretas, requiere la intervención de abogado y procurador. A través de la demanda se inicia un procedimiento judicial que finalizará con una sentencia.
Son ejemplos habituales de demanda las reclamaciones de cantidad, los despidos, los conflictos por alquileres, los incumplimientos contractuales o los problemas derivados de relaciones laborales.
La diferencia principal entre denuncia y demanda está en su finalidad. La denuncia comunica unos hechos para que se investiguen penalmente, mientras que la demanda reclama un derecho concreto ante un juez.
Confundir ambos conceptos es muy común. Por ejemplo, una deuda no se resuelve mediante una denuncia, sino a través de una demanda civil. Por el contrario, una estafa o un robo no se solucionan únicamente con una demanda, sino que requieren una denuncia penal previa.
Elegir incorrectamente la vía puede provocar que el procedimiento se archive o que el conflicto no se resuelva de manera eficaz.
Existen situaciones en las que pueden coexistir ambas vías. Un ejemplo habitual es una estafa, en la que puede presentarse una denuncia penal para investigar los hechos y, posteriormente, una reclamación civil para recuperar el dinero o solicitar una indemnización por los daños sufridos.
Por este motivo, es fundamental analizar cada caso de manera individual antes de iniciar cualquier actuación legal.
Antes de acudir a una comisaría o presentar un escrito judicial, es recomendable contar con asesoramiento profesional. Un análisis previo permite determinar si procede una denuncia, una demanda o ambas, y elegir la estrategia legal más adecuada.
En Gómez & Gómez Abogados y Economistas, ofrecemos asesoramiento jurídico integral en Teruel y provincia para estudiar cada situación y orientar al cliente de forma clara y eficaz. Nuestro objetivo es proteger tus derechos y evitar errores que puedan perjudicarte.